LA CARTA PUEBLA DE ALTURA, CONCEDIDA A FUERO DE ARAGÓN*

[* Fuente: articulo “Cartas Pueblas Valencianas concedidas a Fueros Aragoneses”, de D. José Vte. Gómez Bayarri, académico de la RACV file:///C:/Users/Nacho/Downloads/Dialnet-CartasPueblasValencianasConcedidasAFuerosAragonese-2875526.pdf].

El final del verano llegó… y con él, tiempo para bucear en Internet en lugar de hacerlo en la piscina. Tras el paréntesis estival (para mí el verano empieza la noche de San Juan y acaba el día del Pilar), regreso con un artículo sobre la Carta Puebla de nuestra amada Villa, que espero resulte interesante.

El 11 de agosto de 1372, don Ramón de Castellsent, procurador de doña Buenaventura de Arborea, viuda de don Pedro de Jérica, otorgó Carta Puebla al lugar de Altura, para poblarlo de cristianos, a Fuero de Aragón. Este es el texto del documento:

“E encara atorgam e juram per virtut del sagrament deiús per nós, els dits noms, prestat a vosaltres dit bons homens, pobladors del dit lloch de Altura, e als vostres, qui ara sots o per temps serets, el dit lloch Furs de Arago, observacions, privilegis, e totes bones costumes, com la dita poblacio vullam e entenem a fer e fem de present segons furs de Arago”.

A partir de dicha fecha, pues, el pueblo de Altura pasó a gozar de los privilegios, usos y buenas costumbres de los Fueros de Aragón.

Pero, ¿qué eran en realidad las Cartas Pueblas? Jurídicamente las Cartas Pueblas constituyen un repertorio de documentos jurídicos de la época de la reconquista (siglos XIII y siguientes) que regularon e impulsaron en el territorio reconquistado por la Corona de Aragón el asentamiento de nuevos pobladores en una localidad o área geográfica determinada. Son documentos equidistantes entre lo “público” y lo “privado”, que pueden definirse como un “contrato colectivo para la población o repoblación del lugar, y para el cultivo de la tierra, entre el señor y los pobladores, en las cuales se expresan generalmente deberes y derechos mutuos, y contienen algunas disposiciones de índole política, religiosa, económica, militar o administrativa” (Gual Camarena).

Aunque en teoría la “puebla” (del verbo “poblar”) era la orden de poblar un lugar (se autoriza la puebla de un lugar determinado), la práctica demuestra que el otorgamiento de la Carta Puebla era en realidad un formalismo que tenía lugar “después de” que ya se hubiera procedido “de facto” a la repoblación. Además, dicha repoblación no era completa o absoluta, pues aunque en efecto el lugar se repoblaba con pobladores cristianos, los primitivos habitantes musulmanes seguían viviendo en el lugar, a menudo conservando la parte “antigua” del pueblo, que con el tiempo se convirtió en “arrabal” o “aljama sarracena”. Así ocurrió también en Altura; de hecho, parece constatado que el arrabal o aljama sarracena de Altura tuvo su propia y particular Carta Puebla, coexistiendo así dos poblaciones jurídicamente independientes, con dos fueros distintos (si bien sometidas ambas a la jurisdicción de la Cartuja de Vall de Crist), hasta su unificación en el año 1836.

Por otra parte, el reconocimiento de privilegios, usos y costumbres, se hacía no de una manera detallada y enunciativa, sino por remisión a fueros ya existentes (es decir, se reconocían, en bloque, a la localidad de Altura, los privilegios, usos y costumbres de los fueros de Aragón).

Pero hay un aspecto muy importante, que no debe escapársenos: la Carta Puebla de Altura (como la de casi todas las poblaciones que obtuvieron su Carta Puebla durante los siglos XIII y XIV en la provincia de Castellón) se otorgó “a fuero de Aragón”, en contraposición con aquellas que se otorgaban “a fueros de Valencia”. Debe tenerse en cuenta que els Furs de Valencia estaban vigentes desde su otorgamiento por Jaime I en el año 1261 (es decir, que ya estaban vigentes desde hacía más de un siglo al tiempo de otorgarse la Carta Puebla de Altura) y sin embargo, la Carta Puebla de Altura (como las de muchas poblaciones castellonenses otorgadas durante los siglos XIII y XIV) se concedió “a Fuero de Aragón”. Esa dicotomía entre la concesión de la Carta Puebla “a Fuero de Aragón” o “a Furs de Valencia” trasluce motivos políticos y de acción estratégica: els Furs de Valencia proporcionaban principios romano-canónicos que reforzaban la potestad regia y mayor libertad en la resolución de apelaciones, y además potenciaban un sistema jurídico-político favorable a las concepciones de una monarquía poderosa, característica de los “nuevos tiempos” que culminarían con el fin de la Edad Media, el nacimiento de la Edad Moderna (h. siglos XV-XVI) y el surgimiento del absolutismo (las monarquías absolutas). Las ideas de territorialidad dels Furs de Valencia expresadas por Jaime I originaron el descontento de los nobles aragoneses, mostrando éstos su descontento, como se deduce en un documento de 1283 en el que los señores aragoneses solicitan al rey –entonces Pedro III- la extensión de los Fueros de Aragón a territorio de Valencia “porque la conquista era Daragon e devia ser poblada a fuero Daragon”.

En efecto, el proceso de repoblación cristiana fue llevado a cabo con elementos heterogéneos, con intereses, a veces, contrapuestos, lo que indujo a los reyes a armonizarlo mediante la promulgación de una legislación adecuada a cada territorio. La estratigrafía heterogénea poblacional (en román paladino, los distintos estratos de población) aconsejó a los monarcas a aplicar una política que sirviera para la coexistencia, lo más pacífica posible, de las diversas religiones, lenguas y concepciones culturales.

Con el tiempo, esa misma dicotomía –Fueros de Aragón versus Furs de Valencia- determinaron el nacimiento de dos culturas distintas, una de raíz valenciana, y otra de raíz aragonesa, que todavía hoy sigue manteniéndose y hace que los alturanos, sin renunciar a nuestra valencianía, conservemos usos, modismos de habla y costumbres aragonesas.

Y es que, en la Historia, todo tiene su explicación.

Fdo.: José Ignacio González Ors.

Anuncios
Categorías: Todas las publicaciones, Villa de Altura | Deja un comentario

Navegador de artículos

¡Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

educaLIAS

Elías Miguel Marqués Asensio

Elías MM Asensio

Las pequeñas cosas del mundo son las que crean grandes mundos.

Tablas de Aralaxia

La saga literaria

Historia de la Villa de Altura

900 años de historia nos avalan...

A %d blogueros les gusta esto: